ATT, el cambio está en la implementación

ATT, el cambio está en la implementación

La coalición internacional Armas Bajo Control que incluye más de 300 organizaciones de la Sociedad Civil de todos los continentes, considera la buena implementación del ATT (por sus siglas en inglés) como la principal y final medida de la eficiencia del tratado.

Creemos que el ATT debe de aportar cambios concretos y demostrables al estado actual del comercio internacional de las armas el cual ha privilegiado por mucho tiempo los intereses comerciales por encima de los costos humanitarios.

 

Los negocios irresponsables de armas que exacerban conflictos armados, sostienen regímenes autoritarios y permiten la violación de derechos humanos básicos lo que motivó la adopción histórica del ATT.

Mientras no haya cambios fundamentales en la postura liberal, la cual ha caracterizado por mucho tiempo el comercio de armas, el ATT sólo será una declaración de buenas intenciones nada más.

 

Noventa y dos estados han ratificado el tratado y tienen la obligación de implementarlo. Más de cuarenta países firmantes ya se comprometieron a respetar el espíritu y los objetivos del tratado. Creemos que hay buenas prácticas que se pueden rescatar de la implementación del tratado y compartir esas buenas prácticas puede inspirar o ayudar a otros a superar los retos de sus contextos. La promoción de las buenas prácticas facilita la cooperación, construye la confianza y puede ayudar mucho a lograr los objetivos del tratado. Explorar vínculos obvios con otras áreas como la violencia de género y los objetivos de desarrollo sostenible ayudara a lograr los objetivos generales del tratado.

 

El ejemplo más escandaloso a lo que nos referimos es la exportación continua de armas a Arabia Saudita de parte de varios Estados Partes y firmantes del ATT, a pesar de la crisis humanitaria actual en Yemen y de los varios casos de armas usadas en violación de los derechos humanos internacionales y en violación de las leyes humanitarias y eso a pesar del perturbador efecto que la acumulación de armas tiene para la seguridad de la región.

 

Los contratos son altamente redituables y con aparentemente muchos proveedores.

El continuar las transferencias de armas a Arabia Saudita a pesar de la información verídica y abrumadora de violaciones serias de parte de las fuerzas de la coalición las cuales podrían llegar a ser crímenes de guerra, expone los Estados a volverse cómplices de esos crímenes.

 

Las exportaciones a Arabia Saudita son especialmente escandalosas, pero existen otras instancias a través del mundo donde los civiles están siendo afectados por la violencia armada alimentada por contratos irresponsables de ventas de armas todos los días.

 

Es imperativo darle más atención a la implementación efectiva de los artículos 6 y 7 referidos a la valoración y prohibición de transferencias en las que haya posibilidad de que las armas sean usadas contra sociedad civil y violen derechos humanos o el derecho humanitario internacional. La credibilidad del tratado está en juego.